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Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Cuenca Juzgado de lo Mercantil

Auto en apelación. Monitorios, préstamos y certificación de deuda

Auto en apelación. Monitorios, préstamos y certificación de deuda

A U T O  Nº       5 /2011.

ILMOS. SRES.:

PRESIDENTE:

SR. DÍAZ DELGADO.

MAGISTRADOS:

SR. MARTÍNEZ MEDIAVILLA.

SR. CASADO DELGADO.

Ponente: Sr. Martínez Mediavilla.

                En la Ciudad de Cuenca, a 21 de Enero de dos mil once.

Antecedentes de hecho 

    PRIMERO.- Por la Procuradora Dª. Rosa María Torrecilla López, en nombre y representación de BANCO XXXXX, S.A., se formuló reclamación en proceso monitorio; dirigida contra Dª. XXXXX. La parte solicitante tenía formalizada una póliza de préstamo, incumplida por la parte prestataria.

    SEGUNDO.- El Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Cuenca dictó Auto, el 03.06.2010, no admitiendo a trámite dicha solicitud. En tal Resolución venía a establecerse que la reclamación efectuada se basa en una relación contractual y la certificación unilateral emitida por el propio demandante de las cuotas o cantidades impagadas, pero sin que se haya justificado la liquidación concreta de esas cantidades para poder comprobar que en efecto todas las cuotas incluidas en esa cifra han vencido y son líquidas.

   TERCERO.- La representación de BANCO XXXXXX, S.A., interpuso recurso de apelación frente al indicado Auto. Venía a señalar, en síntesis, que el criterio del Juzgador sobrepasa lo establecido en la Ley y que se viene admitiendo el procedimiento monitorio para reclamaciones por el banco no sólo de los principales impagados sino además de los intereses que ello genera.

   CUARTO.- Remitidas las actuaciones a esta Ilma. Audiencia Provincial, se procedió a su registro y a la formación del correspondiente rollo, (con el nº 49/2010), designándose como Ponente al Magistrado Ilmo. Sr. D. José Eduardo Martínez Mediavilla. Se señaló deliberación, votación y fallo para el 18.01.2011.

Fundamentos de derecho

     No se aceptan los de la Resolución impugnada.

     PRIMERO.- Se acompaña con la petición inicial de proceso monitorio formulada por Banco de Santander, S.A., el contrato de préstamo de fecha 17.03.2008, - por importe de 6.271,50 €-, así como certificación de saldos, -cuotas impagadas del préstamo y liquidación de intereses moratorios-, y burofax notificando a la Sr. Benita Benita la deuda y requiriendo de pago. El Juzgado de instancia indica que no se ha justificado la liquidación concreta de las cantidades para poder comprobar que en efecto todas las cuotas incluidas en esa cifra han vencido y son líquidas, lo cual es preciso sobre todo cuando se trata de una póliza o línea de crédito.

     Pues bien, debe indicarse lo siguiente:

     1. Es perfectamente válida la posibilidad de acudir al proceso monitorio cuando la deuda se reclama en base a un contrato de préstamo que se resuelve anticipadamente por impago de las cuotas de amortización. Éste es el criterio seguido por la inmensa mayoría de Tribunales, como la Sección 16ª de la Audiencia Provincial de Barcelona en Auto de 6 de mayo de 2002, recurso 813/2001, la Sección 3ª de la Audiencia Provincial de Tarragona en Auto de 13 de diciembre de 2002, recurso 301/2002, la Sección 19ª de la Audiencia Provincial de Barcelona en Auto de 20 de enero de 2009, recurso 708/2008, y la Sección 10ª de la Audiencia Provincial de Madrid en Auto de 9 de junio de 2010, recurso 233/2010.

      2. Las pólizas de préstamo, (como la de autos), son líquidas "ab initio", al contrario de lo que ocurre con las pólizas de crédito, (en las que la cantidad es ilíquida hasta tanto no se practique la oportuna liquidación), y por eso el T.S. tiene declarado en relación con juicios de tercería de mejor derecho, en los que se discute sobre la prelación de créditos, que debe estarse a las fechas de las pólizas que reflejan una indiscutible realidad crediticia que comporta una deuda exigible, como, por ejemplo, cuando la cantidad es entregada al tiempo de su suscripción, pero no ocurre lo mismo en aquellos casos en que la deuda no puede conocerse de antemano y precisa de una exigibilidad indubitada del crédito, cual es la oportuna liquidación y fijación del saldo, y en todos los casos la preferencia viene referida a la fecha de esa operación de determinación, (S., por ejemplo, de 20.09.1991, que cita las Sentencias de 04.07.1989 y de 09.07.1990). En consecuencia, existen contratos, -como el de autos-, en los que se fija inicialmente la cantidad entregada, y que debe ser restituida por el prestatario, bastando con simples operaciones aritméticas para determinar el saldo resultante en cada momento, en función de lo satisfecho, calculando del mismo modo el interés devengado, al tipo pactado, por lo que la cantidad siempre es líquida a efectos de despachar ejecución, sin perjuicio de los eventuales motivos de oposición: pago, pluspetición, etc., que puedan aducirse por el prestatario en el momento procesal oportuno.

     3. Cuando el contrato contenga una cláusula de vencimiento anticipado, (como sucede en el supuesto litigioso),  de manera tal que el impago de uno o varios de los plazos pactados acarrea el vencimiento de los demás, el Juez deberá considerar vencida la obligación, (como entendió el T.S. en la Sentencia, por ejemplo, de 31.07.1986), y librar el requerimiento de pago monitorio, una vez que se le acredite, en virtud de un principio de prueba, la existencia de una estipulación contractual de tal naturaleza y la aportación del recibo o recibos no satisfechos, (circunstancias que aquí sí se han acreditado). En ese sentido se vienen pronunciando los Tribunales; por ejemplo, los Autos de las Audiencias Provinciales de Asturias, Sección 5ª, de 11.10.2002, de Madrid, Sección 11ª, de 12.12.2003, Palencia, Sección 1ª, de 16.06.2003, o Asturias, Sección 4ª, de 18.03.2003, en la que se significó que "...Esta Sala ya ha tenido ocasión de pronunciarse sobre esta cuestión mediante Auto de 20 de febrero del año en curso recaído en un caso muy similar al presente. Habrá de insistirse aquí, como se indica en dicha resolución, que este Tribunal considera al igual que la Sección 1ª de esta Audiencia Provincial en su Auto de 28 de noviembre de 2002 y la 5ª, en el de 11 de octubre de 2002 , que cuando estamos en presencia de un préstamo, en el que se entrega una cantidad al prestatario que se compromete a su devolución mediante al abono de cuotas de amortización, no cabe duda de que las cantidades adeudadas revisten la condición de líquidas. Así lo indicó el Tribunal Supremo en reiteradas ocasiones al señalar que la deuda dimanante del préstamo es líquida ab initio contraponiéndolo a las pólizas de crédito que sólo tienen este carácter desde que se proceda a su liquidación (S del TS de 9 de julio y 20 de septiembre de 1990, 31 de diciembre de 1998 etc.). La cláusula de vencimiento anticipado nada modifica las conclusiones precedentemente expuestas ya que lo único que supone es que una cantidad determinada, que había de abonarse más tarde, resulta exigible desde el momento en que se hace uso de la misma...".

    4. En el momento procesal de la solicitud de proceso monitorio, y admisión o inadmisión de la misma, lo que debe efectuarse es una valoración de la verosimilitud de la deuda, no una confirmación de esa verosimilitud, (es decir, y  como indica el art. 815 de la L.E.Civil, valorar si los documentos aportados con la petición inicial constituyen un principio de prueba del derecho del peticionario, confirmado con lo que se exponga en aquélla), por lo que no cabe que el Órgano Jurisdiccional realice una actividad de declaración sobre la base documental del crédito aportado, (es decir, no cabe entender que el Legislador haya establecido "un trámite de admisión", de naturaleza indudablemente declarativa, sino que únicamente permite al órgano jurisdiccional requerir al deudor si los documentos son los previstos en el art. 812.2 de la L.E.Civil o, si son otros, que constituyan principio de prueba del derecho del peticionario).

     5. Es mayoritaria la tesis de los Tribunales favorable a aceptar la mera "certificación" unilateral del acreedor; centrándose para ello en la consideración del proceso monitorio como un proceso que no se basa en la tenencia de un título sino en el silencio del deudor, (en tal sentido, por ejemplo, Autos de la A.P. de Baleares, Sección 3ª, de 21 y 23 de septiembre de 2005 y de su Sección 5ª de 21 y 30 de junio de 2005), y en el principio de la normalidad en el tráfico de la certificación de préstamo, (en tal sentido, por ejemplo, Autos de la A.P. de Baleares, Sección 3ª,  de 4 de mayo y  1 de junio de 2005).

      En consecuencia, en base a todo lo razonado y concurriendo en el presente caso los requisitos que para la petición inicial del procedimiento monitorio impone el art. 812 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, procede estimar el recurso y revocar el auto apelado en cuanto a la inadmisión acordada en el mismo.

      SEGUNDO.-  No se realizará especial pronunciamiento en cuanto a las costas causadas en este recurso y se devolverá a la parte recurrente el importe de 50 € que depositó para la apelación.

Fallamos

      Que debemos estimar y estimamos el recurso de apelación interpuesto por Dª. Rosa María Torrecilla López, Procuradora de los Tribunales, en nombre y representación de BANCO XXXX, S.A., contra el Auto dictado por el Juzgado de Primera  Instancia nº 3 de Cuenca en fecha 03.06.2010, y, en consecuencia, debemos revocar y revocamos dicha Resolución, para que por el Juzgado de instancia se proceda a admitir a trámite la petición de proceso monitorio formulada por BANCO XXXXX, S.A.

      No se realiza especial pronunciamiento en cuanto a las costas causadas en este recurso.

      Devuélvase a la parte recurrente el importe de 50 € que depositó para la apelación.  

      Así lo acuerdan y firman los Ilmos. Sres. Magistrados de la Sala. Doy fe.

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