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Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Cuenca Juzgado de lo Mercantil

Sentencia en Juicio Verbal sobre suspensión de obra nueva 518/2010

Sentencia en Juicio Verbal sobre suspensión de obra nueva 518/2010

SENTENCIA nº 122

En Cuenca, a veintinueve de Noviembre de dos mil diez.

Vistos por Dº JOSÉ LUIS PASCUAL MARTÍN, MAGISTRADO-JUEZ del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción Nº 2 de CUENCA los presentes autos de Juicio Verbal  seguidos en este Juzgado bajo el número 518 del año 2.010, a instancia de Doña xxxxx, representada por la Procuradora Doña María Josefa Herráiz Calvo y asistida por el Letrado Don Carlos Scasso Venganzones, contra Don xxxx, representado por el Procurador Don José Antonio Nuño Fernández y asistido por el Letrado Don Luis Bolás Alfonso.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Por la Procuradora Doña María Josefa Herráiz Calvo, en nombre y representación de Doña xxxxx, se presenta demanda de Juicio Verbal solicitando la suspensión de las obras, con imposición de las costas a la parte demandada.

SEGUNDO.- Admitida a trámite la demanda mediante Decreto dictado por este Juzgado en fecha de 5 de Octubre de 2.010, se dió traslado de la demanda al demandado, emplazando a las partes para comparecer al acto del juicio.

TERCERO.- Celebrado el Juicio, el demandado se opuso a la demanda en cuanto al fondo. Practicada en el acto del juicio la prueba que se declaró pertinente y que consta en el acto del juicio, se declararon los autos conclusos para dictar la correspondiente sentencia.

CUARTO.- En la tramitación del presente proceso se han observado las prescripciones legales.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- El actor  reclama al amparo de lo establecido en el artículo 431, 444 y 446 CC que se declare la suspensión de las obras que el demandado está realizando en la finca colindante a la de su mandante al estar llevando a cabo obras de cimentación para una nueva edificación habiendo procedido a realizar una excavación de terrenos de desmonte así como a invadir la propiedad de la actora levantando un muro, de tal forma que ha procedido a invadir 64,41 metros en su límite norte, con imposición de las costas a la parte demandada. 

Frente a ésta petición, la parte demandada se opuso a la petición formulada de contrario alegando que la obra está terminada y que no hay invasión de la finca de la parte actora, e interesó la imposición de las costas a la parte contraria.

SEGUNDO.- La acción de suspensión de una obra nueva tiene su antecedente en el interdicto de obra nueva de la anterior Ley de Enjuiciamiento Civil, y aunque el legislador la haya incorporado al catálogo de los asuntos que se tramitan por las normas del juicio verbal conserva la misma naturaleza jurídica y especialidad que en la legislación anterior, teniendo su tramitación peculiaridades (art. 441-2 LECiv de 2000) que hacen de él una modalidad procesal distinta del propio juicio verbal. Por ello podemos definirlo como un proceso especial, sumario, con carácter cautelar, cuyo objeto es la defensa de la posesión, que tiene un ámbito que no sobrepasa el de la apariencia posesoria, en torno al cual se perfila exclusivamente el contenido del proceso, lo que excluye toda discusión en el mismo sobre posibles derechos de los contendientes, porque su finalidad es parar la obra en construcción cuando haya temor de que produzca daños en un status posesorio. Es decir, la suspensión de obra nueva es un proceso que tiene por finalidad la paralización de la obra que menoscabe, invada, recorte, modifique o imposibilite el ejercicio de la posesión, para evitar que se consume el perjuicio mientras que en el juicio declarativo correspondiente no se decida, en definitiva, sobre los derechos del demandante y del demandado. De ahí que para su prosperabilidad se requiera que la obra no esté terminada y que perjudique la posesión del actor, que exista un perjuicio racional con la realización de la obra, es decir, que medie una relación de causalidad entre ambos requisitos, debiendo la parte que pretende el amparo de su posesión justificar la lesión real o al menos probable y lógicamente deducida de las obras que se pretenden suspender, ya que no basta con alegar posibles arbitrariedades en la actuación del demandado mientras no se traduzcan en perturbaciones constatadas en la situación fáctica de disfrute en que permanezca el actor. Como dice la Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de junio de 1985, este proceso "tiene una finalidad meramente precautoria y busca tan sólo la suspensión de la obra no concluida, al margen de toda definición de posibles derechos, incompatibles con su naturaleza".

Así, hay que partir de que a través de este procedimiento recogido en el art. 250.1.5 de la LEC, de naturaleza especial y sumaria, al mismo tiempo de carácter cautelar, y que no produce excepción de cosa juzgada material, va dirigido a mantener una situación de hecho, con el propósito específico de suspender la obra que se ejecute, y que cause daño al accionante, hasta tanto se promueva, de mantenerse la suspensión, el proceso posterior con el fin de determinar el derecho a continuar la obra o en su caso demoler.

Este proceso va destinado a suspender una obra no acabada que causa una lesión o perjuicio a persona distinta de su autor, siendo su objeto la paralización de la obra como medida cautelar, siendo obligado analizar si se dan los presupuestos para acordar la suspensión de la obra.

A través de este procedimiento se pretende impedir los irreparables daños que pudiera producir la definitiva construcción de una obra, a la posesión, a la propiedad u a otro derecho real con la consecuencia de la suspensión inmediata de la misma, la paralización. Siendo los requisitos esenciales del mismo:

1.-Que exista una obra nueva.

2.-Que la obra no esté terminada, ya que a través del mismo no se persigue demoler la obra ya construida sino impedir su finalización, de ahí su carácter preventivo.

3.-Que dicha obra cause o sea susceptible de causar un daño patrimonial a los bienes del actor, que debe ser presente o futuro, nunca pasado, dada la propia finalidad de este procedimiento (SSTS 7 de mayo 1997, 27 de mayo 1995 entre otras).

Es criterio doctrinal pacífico y genéricamente reconocido que, objetivamente, el concepto de «obra nueva» que utiliza la Ley de Enjuiciamiento Civil, debe interpretarse en un sentido amplio, comprensivo de toda obra o construcción material, con inclusión no solamente de la que se edifica por entero de nuevo, sino también de la que se efectúa sobre, cimientos, muros o edificaciones antiguas, así como cualquier excavación, perforación o instalación que precise obra de albañilería. Pero, a pesar de tal amplitud, es llano que, en todo caso, la obra debe tener una proyección real, plasmándose, siquiera mínimamente, de manera física o material, de suerte y manera que no es posible, acogiendo una exégesis desproporcionadamente extensiva y, desde luego, desnaturalizadora del interdicto, incluir en el término, lo que no serían sino meros actos preparatorios (obtención de licencia, acopio de materiales, etc.) que aun cuando fundadamente hagan presumir la futura realización de la obra, carezcan, al tiempo de ejercitar la acción, de concreción edificativa alguna.

En primer lugar hay que hacer constar que de la documental obrante en autos (documento nº 1 acompañado con la demanda) se desprende que la parte actora es propietaria de un solar sito en la calle xxxxx nº 15 de la localidad de xxxx(Cuenca), mientras que por el contrario el demandado es propietario de un solar sito en la calle xxxx nº 13 de la localidad de xxxxx (Cuenca) tal como se desprende del documento nº 2 acompañado con la demanda y del documento nº 1 aportado por la parte demandada, cuestión además no debatida por las parte litigantes.

En cuanto al primero de los requisitos para que prospere la acción ejercitada por la parte actora no cabe sino concluir que se cumple el primero de los requisitos dado que de la documental obrante en autos y la declaración de los peritos realizada en el acto del plenario, valoradas en su conjunto conforme a las reglas de la sana crítica, se desprende que el demandado realiza la construcción de una nueva edificación en el solar de su propiedad sito en la calle xxxxx nº 13 de la localidad de xxxx (Cuenca).

En relación al segundo de los requisitos necesarios para que prospere la acción ejercitada por la parte actora, procede indicar que de la documental obrante en autos, valorada en su conjunto conforme a las reglas de la sana crítica, con especial relevancia de la diligencia de la paralización de obra de fecha 8 de Octubre de 2.010, se desprende que la obra que el demandado construye en el solar sito en la calle xxxxx nº 13 de la localidad de xxxx (Cuenca) se encuentra realizada en todo el encofrado y el tejado con la teja, excepto un cobertizo que se está al fondo, que se encuentra sin teja, estando concluida la cimentación y estructura, cuestión corroborada en el acto del plenario por los peritos Doña xxxxx, Doña xxxxx y Don xxxx, quienes además de haber ratificado el documento nº 4 aportado por la parte demandada manifestaron que la obra del muro estaba concluida y la estructura de la obra estaba acabada, mereciendo mayor credibilidad que el testimonio del perito Don xxxxx puesto que desde que realizó su informe en fecha 26 de Julio de 2.010 no ha vuelto a ver la finca tal como se desprende de la declaración del Sr. xxxx en el acto de la vista.

Así, de conformidad con lo expuesto anteriormente procede expresar que la obra que realiza el demandado en el solar de su propiedad sito en la calle xxxx nº 13 de la localidad de xxxx (Cuenca) está terminada, por lo que, en consecuencia, no cumpliéndose uno de los requisitos necesarios para que prospere la acción ejercitada por la parte actora no cabe sino desestimar íntegramente la demanda interpuesta por la parte demandante.

TERCERO.- De conformidad con lo establecido en el Art. 394.1 LEC dada la desestimación íntegra de la demanda se imponen las costas a la parte actora.

FALLO

Que debo desestimar y desestimo íntegramente la demanda interpuesta por la Procuradora Doña María Josefa Herráiz Calvo, en nombre y representación de Doña xxxxx, contra Don xxxxx, con imposición de las costas causadas en esta instancia a la parte actora.

Notifíquese la sentencia  a las partes haciéndoles saber que contra la misma cabe  interponer recurso de apelación ante este mismo juzgado en el plazo de cinco días al en que se notifique esta resolución de conformidad con lo dispuesto en el Art. 457 y 458 LEC.

Llévese el original al libro de sentencias.

Así lo pronuncia, manda y firma Dº JOSÉ LUIS PASCUAL MARTÍN, Magistrado-Juez del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción nº 2 de los de Cuenca y su Partido. Doy fe.

     PUBLICACIÓN.- Dada, leída y publicada fue la anterior resolución por el Sr. Juez que la suscribe, estando el mismo celebrando Audiencia Pública en el mismo día de su fecha. Doy fe.-

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