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Sentencia en juicio de faltas por vejaciones injustas 17/2009

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SENTENCIA NUM.50/2009

En Cuenca, a treinta de abril de dos mil nueve

Vistos por del Carmen Díaz Sierra, Juez  del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº2 de Cuenca, los presentes autos de juicio de faltas, registrados con el número más arriba indicada, por la presenta comisión de una falta de vejaciones injustas   , siendo partes XXXXXXXX   como denunciante asistido por el letrado Don Cupe Bokoko Bosubobe  y XXXXXXXX  como denunciado. Habiendo  intervenido el Ministerio Fiscal. 

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Habiendo tenido conocimiento éste Juzgado de la existencia de hechos que podrían revestir los caracteres de alguna de las infracciones penales previstas como Faltas en el Libro III del Código Penal y las leyes especiales, tras practicar las diligencias que se consideraron imprescindibles, se convocó a las partes denunciante y denunciada a Juicio Verbal, con el resultado que refleja el acta que figura unida a las actuaciones. 

SEGUNDO.- En el acto del juicio, tras las declaraciones de las partes y practicada la prueba propuesta y admitida, el Ministerio Fiscal interesa una sentencia absolutoria para el denunciado. El Letrado Sr. Bokoko interesa se condena a XXXXXXXX como autora de una falta prevista en el Art. 620.2 del Código Penal a la pena de veinte días de multa a razón de diez euros por día.

HECHOS PROBADOS

UNICO.-  Ha quedado probado y así se declara que el 30 de enero de dos mil nueve, XXXXXXXXX se dirigió a su marido, XXXXXXX, “vete a la ferretería de Cuenca que esta sita en la calle Carreteria y comprar un cerrojo negro para instalártelo en la puerta de el dormitorio y así no hará falta que pongas la escoba y la silla”

No ha quedado acreditado que XXXXXXX profiriera  ningún insulto.

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

PRIMERO.- El Art. 620.2 del Código Penal castiga a los que causen a otro coacción o vejación injusta de carácter leve.

     La falta de vejación injusta  abarca todas las conductas consistentes en maltratar, molestar, perseguir a otro perjudicándole o hacerle padecer, según resulta de la definición la acción de vejar el diccionario de la Real Academia de la Lengua (AP Madrid, sec. 4ª, S 08-02-2002, núm. 53/2002, rec. 266/2001 ), «maltratar a una persona haciéndola sentirse humillada» (Diccionario de uso del Español, de María Moliner), «maltratar, molestar, oprimir o zaherir a uno» (Diccionario Ideológico de la Lengua Española, de julio Casares), «humillar o maltratar moralmente a alguien» (Diccionario del Español Actual, de Manuel Seco) Sentencia Audiencia Provincial núm. 157/2001 Sevilla (Sección 7ª), de 23 marzo ; y según el mismo diccionario «maltratar» es «insultar, golpear o tratar de modo que se les cause daño a las personas...» Finalmente, «humillar» significa «hacer sentir a alguien su inferioridad...» o «hacer pasar a alguien por una situación en que se considere rebajado en su dignidad, o hacerle aceptar con repugnancia la superioridad de otro» Sentencia Audiencia Provincial Las Palmas (Sección 2ª), de 6 mayo 2000. Obligar a alguien a soportar una conducta a la que no venía obligada (AP Barcelona, sec. 5ª, S 20-12-2001, rec. 344/2001). «La vejación, en cuanto es acto que supone maltratar, molestar a otro, perseguirle o hacerle padecer, comporta un atentado contra la libertad de la persona, al menos contra la libertad moral, puesto que el maltratado o molestado, ve limitado su derecho a verse libre de tales inconvenientes que la conducta de otro le impone» (AP Cádiz, sec. 4ª, A 09-11-2001, rec. 18/2001  y SAP Tarragona 14-4-2003).

     Los hechos declarados probados, difícilmente tienen encaje en este tipo penal, es cierto y así reconoce la denunciada que le dijo a su marido, del que se haya iniciando tramites de separación legal que se comprara un cerrojo para poner en su puerta ya que el marido había decidido cambiar de habitación en el domicilio familiar. Pero estos hechos, en virtud del principio de intervención mínima no deben tener una contestación por el derecho penal reservado a lesiones graves de los bienes jurídicos objeto de protección.

     Asimismo no ha quedado acreditado que la misma profiriera ningún tipo de insulto. El testimonio del testigo que ha depuesto en el acto del juicio, ha sido incoherente y poco preciso, contestando de forma diferente a   la misma pregunta formulada tanto por el Letrado del denunciante como por esta Juzgadora, que ante la pregunta clara y precisa si oyó lo referente al candado, el mismo contesta negativa y afirmativamente según quien le haya formulado la pregunta.

     Por todo ello debe dictarse una sentencia absolutoria para la denunciada.

SEGUNDO.- En cuanto a las costas procesales, por aplicación del Art. 123 del Código Penal en relación con el Art. 240 y demás concordantes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, procede su declaración de oficio a la vista de la absolución de la parte denunciada.

Vistos los preceptos citados y demás de general de aplicación.

FALLO

QUE DEBO ABSOLVER Y ABSUELVO LIBREMENTE  del hecho origen de estas actuaciones a XXXXXXXX, declarando de oficio las costas causadas.

Notifíquese a las partes y al Ministerio Fiscal

Contra esta resolución cabe recurso de apelación en el plazo de cinco días desde la notificación.

Expídase testimonio  para unión a autos  y archívese el original en el libro de sentencias.

Así por esta mi sentencia lo acuerda, manda y firma.

PUBLICACIÓN. Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por el Juez que la suscribe, estando celebrando audiencia pública en el día de la fecha. Doy fe.

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