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SENTENCIA EN APELACIÓN DERIVADA DE JUICIO DE FALTAS. NULIDAD DEL JUICIO. SOLICITUD DE SUSPENSIÓN POR FAX SIN ACREDITACIÓN DE ENFERMEDAD. INDEFENSIÓN

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S E N T E N C I A  NUM.61/2008

 

     En la ciudad de Cuenca, a veintitrés de septiembre de dos mil ocho.

 

     Vistos por el Magistrado Ilmo. Sr. D. Leopoldo Puente Segura, en grado de apelación, los autos de juicio de faltas número 322/2007, procedentes del Juzgado de Instrucción número uno de los de Tarancón y su partido; habiendo sido parte, como denunciante XXXXXXX, mayor de edad y provisto de D.N.I. número XXXXXXX, representado y dirigido técnicamente por la Letrada Dª María del Riansares Zarceño García; como denunciada XXXXXXXXXXX, también mayor de edad y provista de D.N.I. número XXXXXXXX, representada por la Procuradora de los Tribunales Dª Milagros Castell Bravo y asistida técnicamente por la Letrada Dª Eva Araque Cuesta; habiendo sido parte apelada el MINISTERIO FISCAL.

 

     Se aceptan los antecedentes de hecho de la sentencia recurrida, en cuanto no se opongan a los presentes; y

 

                   ANTECEDENTES DE HECHO

 

                             I

     Por el Juzgado de Instrucción número uno de los de Tarancón y su partido se dictó con fecha once de abril de dos mil ocho, sentencia en la que como hechos probados se declara: "Con fecha cinco de abril de dos mil cinco se dictó sentencia de separación de mutuo acuerdo entre Dª XXXXXXXXXX y Don XXXXXXXX, cuya parte dispositiva aprobaba el convenio regulador aportado por las partes. En el apartado A) de la estipulación IV de dicho convenio regulador se establece, para el caso de desacuerdo y como mínimo, el siguiente régimen de visitas: "los menores estarán en compañía de cada uno de los progenitores, los fines de semana alternos desde el viernes a las ocho de la tarde hasta el domingo a la misma hora".

 

     D. XXXXXXXXXX, desde el mes de febrero de 2.007, no ha podido tener en su compañía a sus hijos, presentándose en el domicilio sito en XXXXXXXX, punto de encuentro donde se venía cumpliendo habitualmente desde la fecha de la sentencia sin incidencia alguna, no hallándose nadie en el interior, llamando entonces por teléfono sin que nadie conteste.

     Al acto del juicio compareció el denunciante. No haciéndolo la denunciada".

     El fallo o parte dispositiva de la sentencia recurrida es del siguiente tenor literal: "Que debo condenar y condeno a Dª XXXXXXXXX como autora de una falta contra las relaciones familiares del artículo 622 del Código Penal, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de un mes de multa, a razón de una cuota diaria de tres euros, y al pago de las costas causadas".

                             II

     Notificada la anterior resolución, Don Milagros Castell Bravo, Procuradora de los Tribunales y de XXXXXXXXXX, interpuso recurso de apelación que fue admitido en ambos efectos por providencia, dándose traslado a las demás partes a fin de que formularan los correspondientes escritos de impugnación o adhesión al recurso.

     Con fecha diecisiete de junio del presente año, Dª María del Riansares Zarceño García, Letrada en ejercicio, actuando en nombre y representación de XXXXXXXX, presentó escrito oponiéndose al recurso interpuesto por la parte contraria e interesando el dictado de una sentencia íntegramente confirmatoria de la recaída en la primera instancia.

     A su vez, con fecha once de junio del presente año, el Ministerio Fiscal presentó escrito razonado interesando también la confirmación de la sentencia recaída en la primera instancia.

                            III

     Elevadas las actuaciones a esta Audiencia Provincial, se procedió a la formación del correspondiente rollo, asignándosele el número del margen y habiéndose observado todas las formalidades legales.

                   FUNDAMENTOS DE DERECHO

UNICO

      En primer lugar, y como principal motivo de su recurso, interesa la parte apelante que se declare la nulidad de juicio y naturalmente de todas las actuaciones posteriores incluida la sentencia, por entender que se habría vulnerado lo establecido en el artículo 971 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y, por extensión, el derecho de defensa de la denunciada, debiendo actuarse, pues, en la forma prevista en el artículo 238.3 y 240.1 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

     Ciertamente, el primero de los preceptos citados, únicamente autoriza la celebración del juicio en ausencia de la persona acusada, cuando aquella ausencia fuera injustificada y siempre que conste haber sido citada con las formalidades precisas. En el presente supuesto, entiende la parte apelante que el juicio debió haber sido suspendido, toda vez que la ausencia de XXXXXXX Parecía suficientemente justificada. En efecto, hallándose citada para la celebración del juicio el pasado día 8 de abril a las 11.30 horas, XXXXXXXXX no compareció al mismo, remitiendo un fax expresivo de que la denunciada, ese mismo día y a las 10.15 horas, había acudido a una consulta médica en la localidad de XXXXXXX, sin que nada se precisase en el documento acerca de las razones de dicha atención médica. Confiada en que el juicio se suspendería, solo posteriormente, al tiempo de serle notificada la sentencia que la condenaba en primera instancia, aportó XXXXXXXXXdocumentación complementaria en la que puede observarse que en la tarde anterior, el día siete de abril, aproximadamente a las 20.30 horas, fue atendida por un servicio médico de urgencias, como consecuencia de que XXXXXXXXXX presentaba una continuada crisis de ansiedad, siéndole indicada por los facultativos la medicación que precisaba y remitiéndola a su centro de atención primaria, al que en efecto acudió a la mañana siguiente, siéndole extendido un parte de consulta en el que se expresa que la paciente "en el día de la fecha" (en que fue celebrado el juicio de faltas) no se encontraba en situación de asistir a un juicio por un ataque de ansiedad".

     Quien ahora resuelve considera que, naturalmente, el grado de exigencia o rigor respecto a la justificación de la inasistencia a juicio por parte del denunciado, no puede perder de vista la necesidad de ponderar, en cada concreto caso, los bienes jurídicos que pudieran entrar en conflicto, a saber: por un lado, el derecho de defensa del imputado que, con carácter general, demanda su presencia en el crucial momento en el que se procede a realizar el juicio; y de otra parte, el derecho que todos tienen, también naturalmente el denunciante o perjudicado, a la celebración del juicio, con todas las garantías, pero en un plazo razonable o sin dilaciones indebidas. Ambos bienes jurídicos, como es notorio, con aposento constitucional. Para ello, será preciso tomar en cuenta cual es la causa que resulta invocada por el denunciado, con más o menos justificación, para no poder comparecer al acto del juicio, diferenciando entre aquellas situaciones que pudieran resultar previsibles con antelación bastante de las que se presenta de modo súbito; entre aquellas que hacen indispensables (y no solo conveniente o preferible) la presencia en otro lugar del imputado en el mismo momento en que se procede a enjuiciarlo; la posibilidad de posponer o no esa presencia, etc. Partiendo de las consideraciones anteriores, es verdad que el documento remitido al órgano jurisdiccional por la denunciada el mismo día del juicio no permitía valorar con plenitud todas esas circunstancias y, en tal medida, pudiera rígidamente considerarse la ausencia, como lo hiciese el juez de instancia, como injustificada, toda vez que dicho documento únicamente expresaba que la "paciente", XXXXXXXXXXXXXX, el día de la fecha, a las 10.15 horas, había acudido a consulta médica. Sí ponía de manifiesto, sin embargo, el referido documento, que la denunciada había sido atendida, a demanda propia, en un centro médico ubicado en una localidad distinta a aquella en la cual habría de celebrarse el juicio, solo una hora y cuarto antes de la hora señalada para el mismo. Por esa razón, entendemos que si el órgano jurisdiccional no consideraba, en tales circunstancias, suficientemente justificada la ausencia de la denunciada, antes de adoptar la grave decisión de continuar el juicio en su ausencia, sin que por tanto pudiera ejercer de forma plena su derecho constitucional de defensa, pudo (y debió) haber adoptado las medidas de comprobación que considerase indispensables, requiriendo del propio centro médico o, de ser posible, de la propia denunciada las explicaciones complementarias que juzgara precisas. Porque el hecho cierto es que, como posteriormente se ha acreditado, ya en el curso de la jornada anterior y en esa misma mañana, la "paciente" estaba sufriendo un cuadro de crisis de ansiedad que, a criterio del facultativo que la atendió, la imposibilitaba para asistir a juicio, cuadro de ansiedad que, además, demanda atención médica, pronta si no urgente. Debe, por otra parte, ser especialmente valorada la circunstancia de que cuando la causa que imposibilita la asistencia a juicio tiene una base médica, en el sentido de que el denunciado, de manera más o menos súbita, se ve afectado por una dolencia de cierta significación que demanda pronta asistencia, precisamente en el mismo momento o muy próximo a la celebración del juicio, debe, en cierta medida al menos, flexibilizarse el grado de exigencia en punto a la justificación de la falta de asistencia, en la medida en que esa justificación deberá ser realizada por quien se encuentra en ese preciso momento enfermo y, en tal sentido, no puede serle exigido que, en el desarrollo mismo de sus padecimientos y sin apenas tiempo para ello, justifique de forma plena e inconcusa las causas que le imposibilitan, contra sus deseos o personales intereses, acudir a juicio.

 

     En consecuencia, considera este proveyente que el juicio de faltas debió ser suspendido ante la recepción del fax remitido por la denunciada, bien de forma directa o bien tras haberse practicado las averiguaciones complementarias que se considerasen indispensables, primando en este caso sobre los demás concurrentes el derecho de defensa de la denunciada que, en tal sentido, se vio vulnerado, debiendo, por lo tanto, estimarse el recurso de apelación interpuesto.

     Vistos los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación

                         F A L L O

     Que estimando íntegramente el recurso de apelación interpuesto por Dª Milagros Castell Bravo, Procuradora de los Tribunales y de XXXXXXXXX contra la sentencia dictada por el Sr. Juez del Juzgado de primera instancia e instrucción número uno de los de Tarancón y su partido, de fecha once de abril de dos mil ocho, recaída en sus autos de juicio de faltas número 322/2007, debo declarar y declaro la NULIDAD DEL JUICIO celebrado el día ocho de abril de este mismo año y de todas las actuaciones posteriores, incluida la sentencia de primera instancia, con reposición de las actuaciones al momento inmediatamente anterior a la celebración del juicio; todo ello, sin hacer imposición de las costas de esta alzada.

     Así por esta mi sentencia, juzgando definitivamente en segunda instancia, lo pronuncio, mando y firmo.

     Esta sentencia se unirá por certificación al rollo de Sala y otra a los autos originales para su remisión al Juzgado de procedencia.

 

PUBLICACIÓN: En la misma fecha fue leída y publicada la anterior resolución por el Ilmo. Sr/a. Magistrado que la dictó, celebrando Audiencia Pública. Doy fe.

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